Me gusta pensar que la terapia es un lugar donde puedes respirar, soltar, reconstruirte y reencontrarte. Soy psicóloga por vocación, de esas personas que siempre han sentido una fuerte llamada a acompañar, cuidar y comprender el mundo emocional de los demás. Mi forma de trabajar es integradora, humana y flexible: combino diferentes enfoques terapéuticos para ajustarme a lo que cada persona necesita, porque no creo en soluciones universales, sino en acompañamientos genuinos y personalizados.
Me he formado en el MPGS y me especialicé en Trauma y EMDR, así como en Apego y Psicología Perinatal. Estas áreas me han enseñado la importancia de mirar la historia de cada persona con sensibilidad, respeto y profundidad. Creo firmemente en el poder reparador de una relación terapéutica segura, donde puedas quitarte las capas de protección sin miedo a ser juzgado.
Actualmente sigo ampliando mi mirada profesional, y mi próximo objetivo es formarme en IFS (Internal Family Systems). Este enfoque me permite integrar aún más la complejidad de nuestras partes internas, nuestros conflictos y nuestros recursos, para acompañarte en un proceso de autoconocimiento más completo y compasivo.
Trabajo con población infantojuvenil y adulta, adaptándome al ritmo y lenguaje de cada etapa vital. Acompaño desde dificultades emocionales del día a día hasta procesos más profundos: ansiedad, trauma, problemas de apego, crisis vitales, maternidad y paternidad, vínculos familiares, autoestima… y también un área que considero fundamental: el duelo por mascotas. Para muchas personas, la relación con sus animales es un pilar emocional, y su pérdida merece un espacio terapéutico respetuoso y validado.
Si buscas un acompañamiento profesional, cálido, cercano y hecho a tu medida, será un placer caminar contigo.